“Solo para Diseñadores o Músicos” – Trabajar como creativo sin aceptar ofertas de ?, (poco honestas)

  • ¡Se ofrece trabajo!,
  • ¡Necesitamos profesionales!,
  • ¡Queremos personal comprometido!..

Estas frases suenan genial, ¿no es así?.

 

Cuando ves un anuncio de este tipo, siendo profesional freelance, autónomo o en busca de un puesto de trabajo, los ojos te hacen chiribitas ?. ¿Te pasa igual?.

 

La decepción viene luego, si es una oferta para diseñador, músico o cualquier otro trabajo creativo tienes la sensación de que no te toman en serio, para colmo yo he vivido la experiencia en los 2 casos, te lo cuento más abajo.

 

Soy incapaz de trabajar en algo que no sea crear, (me desespera, me aburre, me come por dentro hacer trabajos mecánicos y en cadena), pero no creas… como todo el mundo, lo he tenido que hacer.

 

Mi padre tenía un negocio familiar y he trabajado en ese negocio durante mucho tiempo incluso siendo algo que odiaba.

 

La cuestión es que todos hemos defendido nuestra decisión de ser creativos por encima de todo, incluso convenciendo a nuestros padres ¡que lo que hacemos, realmente es una profesión ? !.

 

No estamos haciendo dibujitos, ni perdemos el tiempo tocando un instrumento, tampoco es nuestro trabajo estar todo el día sentados frente a un ordenador como dicen muchos), ese no es nuestro trabajo, lo que hacemos es un trabajo serio y necesario para la industria y para el consumo.

 

Pero… para que se nos tome en serio, primero tenemos que ser nosotros los que nos tenemos que valorar.

 

En el momento que aceptas un trabajo de ?, (poco honesto), se acabó tu reputación, tu prestigio, tu valor diferenciador.

 

En cuanto aceptas un trabajo de ese tipo caes en la esclavitud profesional, te va a costar sudor y lágrima salir de esa esclavitud.

 

Como salir de la esclavitud profesional

La decisión más contundente y segura que ha hecho cambiar mi rumbo profesional ha sido no trabajar a todo el mundo.

 

¡Yo decido qué tipo de cliente puede tener la oportunidad de trabajar conmigo!.

 

En mi carta de venta o de servicios siempre dejo claro que si alguien quiere trabajar conmigo buscando precio, ¡no soy la persona que busca!, pero si busca resultados y compromiso con su proyecto, soy la persona que necesita.

 

Alto y claro… ¡que se vayan los clientes tóxicos!.

Aunque a veces se te puede colar alguno, últimamente he tenido algún caso que ha pasado mi filtro y al final ha resultado ser un cliente tóxico, ¡incluso pasando el filtro del precio!, así que ojo…

 

Cómo filtrar las ofertas de ?, (poco honestas) de las interesantes

Una técnica que se usa desde que existe el intercambio de dinero por servicios, productos o bienes, es la carta de venta, en esta carta debes de poner en valor cuál es tu trabajo y qué va a conseguir tu cliente al contratarte.

 

En esta carta de venta debes de poner en valor tu precio, lo que te diferencia de los demás y para quién no trabajas.

 

Coje un papel y lápiz o habre alguna hoja de texto en tu ordenador y rellena lo siguiente:

 

  1. Dale un nombre a tu servicio o producto.
  2. Revela los resultados en no más de 5 a 7 palabras.
  3. Describe en qué consiste ese servicio o que conseguirá con tu producto.
  4. Deja bien claro tus precios.
  5. (opcional) Incluye un servicio o producto levemente más asequible para que el riesgo de trabajar contigo por primera vez sea muy bajo.
  6. Describe a quién no le trabajas, (clientes que buscan el precio más bajo).
  7. Describe cómo se realiza el pago y cuales son tus condiciones.

 

No intentes vender uno a uno, directamente manda a tus posibles clientes a esta carta de venta de servicios o productos y esta herramienta se encargará de separar muchas ofertas indignantes de los clientes que realmente van en serio.

 

Un consejo:

Valora tu precio por lo que realmente crees que puedes aportar, no intentes inflar tus honorarios sin motivo o sin experiencia, por ejemplo:

 

Si eres nuevo en la industria, es muy difícil que alguien esté dispuesto a pagar por ti lo mismo que para alguien que ya tiene una reputación.

 

¿Cómo conseguir una buena reputación?

La mejor forma de conseguir una buena reputación es que consigas clientes evangelistas.

Clientes enamorados de tu trabajo, de su experiencia, y que sean ellos los que hablen bien de ti.

 

Para justificar el precio de tus servicios, primero tendrás que demostrar a los posibles clientes que verdaderamente puedes ayudarle a conseguir lo que buscan.

 

¡Qué mejor manera de demostrar esto! que sean tus clientes los que hablen de ti.

 

Se honesto y comienza con un precio suficiente pero acorde a lo que ofreces, incentiva a tus clientes a que opinen de la experiencia que han tenido contigo y luego muestralo en tu carta de venta. Te lo demuestro con datos reales ¡atento!.

 

He tenido 2 facetas como creativo, una ha sido la música y otra ha sido el diseño y la comunicación…

La faceta de músico

Me considero músico de pasión, ¡de sangre!, por mucho que intento dar de lado los compromisos de este tipo por falta de tiempo, la verdad es que siempre tengo el gusanillo y en realidad todos los días toco la guitarra un rato, hago composiciones, etc. Pero esto no siempre ha sido así…

 

Hace tiempo quise llevar un proyecto en serio, invertir en instrumentos de más calidad, equipo con mejor sonido, invertir horas y horas para dar un buen espectáculo, pero adivina…

 

Muy lejos de poder cobrar para cubrir estos gastos y poder dedicarme a ello, la mayoría de la veces nos pedían dinero para poder actuar en alguna sala, lógicamente si no tienes un público nadie va a pagar una entrada cara.

 

Esto lo tengo claro y lo veo lógico pero lo peor está por llegar…

 

Lo peor es cuando alguien quiere contratarte para atraer público a un pub o negocio de ocio, etc… y ¡quieren pagarte con unas consumiciones!, ridículo.

 

Parece que los músicos no comen, no pagan facturas, parece que eso solo se lo pueden permitir los famosos, pero los famosos no van a un pub de 50 personas, cada uno tiene una función específica. En definitiva…

 

Cada uno tiene que desarrollar su profesión para un público específico.

 

Si no hay bandas pequeñas, lo negocios pequeños no podrían tener música en directo, y si los famosos no llenan salas, no podrían costear esas producciones con tantos profesionales, cada uno en su especialidad, etc…

 

Mis inicios como diseñador publicitario  

Al igual que como músico, cuando empecé a estudiar para creativo, dediqué mucho esfuerzo y dinero en herramientas realmente profesionales.

 

Me especialicé en diseño asistido por ordenador, hice un master en Desarrollo de productos y prototipos, comunicación publicitaria, etc…

 

Aquí fuí más en serio que en la música y realmente he podido vivir de este trabajo desde el principio, pero… ¿Ponían en valor este conocimiento las empresas que me contratan?.

 

La verdad es que todos me han tratado genial, siempre y cuando no tocases el tema del dinero…

 

¡Que la cosa está muy mala!, ¡que hemos tenido que bajar los precios!, ¡que la competencia bajan precios continuamente!, etc… esta ha sido la excusa de siempre hasta que tomé mi propia decisión.

 

Si ellos no eran capaces de hacerse valorar, ¿qué futuro tenía yo en esas empresas?.

Así que decidí poner en valor yo mismo mis conocimientos.

 

Mis primeros errores

Al principio empecé a tener los mismos errores que las empresas que me contratan.

Quería hacer todo lo que sabía, y lo hacía al precio que decían los clientes.

 

Es cierto que tenía claro que quería un proyecto diferente y que no hacía proyectos baratos, pero para pagar las facturas, a veces aceptaba trabajos de ?,(poco honestos).

 

Estuve un tiempo así, incluso varios años, y ¿sabes que?.

 

Que me di cuenta que cuando dedicar el tiempo a este tipo de proyectos, que me ocupaban muchas horas pero no me hacían ganar lo suficiente, estaba perdiendo ese maravilloso tiempo en buscar clientes que de verdad merecen la pena.

 

Ese ha sido mi gran descubrimiento, he mejorado las ofertas de trabajo solo poniendo foco en clientes que buscan algo como lo que yo tengo que ofrecerles.

 

Así que Resumiendo…

Si tienes un trabajo creativo o en el que vendes tus conocimientos o tus habilidades…

Hazte valorar, pon el precio que consideres y dirígete solo y exclusivamente a posibles clientes que puedan y necesiten permitirse trabajar contigo.
Ya te he contado mi experiencia y cómo lo he resuelto, ¿compartes conmigo tu opinión?, ¿hacemos un debate sobre este tema?

Miguel Sánchez Florez

Te ayudo a multiplicar tus clientes X3 a través de tácticas y estrategias de venta online.

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